11/7/09

Los personajes (1) Eduardo Arcos, Fantômas. El Rey de los ladrones



“Tienes que escribir una novela sobre él”, me piden algunos lectores. “Es que me gusta tanto como el detective Ferrer”, rematan. Si hiciéramos un símil cinematográfico, Eddy vendría a ser el actor de reparto que amenaza con comerse al protagonista a la que se descuide el director. Tal es su fuerza; así era él en realidad: un seductor.


¿Qué sé de Eduardo Arcos? Mucho y nada. Era un hombre con mil personalidades, un hábil constructor de mentiras que embaucó a la alta sociedad y a la prensa de media docena de ciudades en las que vivió de forma habitual a ambos lados del Atlántico. Distinguir entre lo cierto, lo falso y lo exagerado es, en su caso, una misión complicada. Ni siquiera la consulta de los archivos policiales aclara gran cosa. Eddy –siempre prefirió el diminutivo anglosajón– se inventaba una declaración a la medida de cada uno de los comisarios que, desde 1916, lo detuvieron.

Lo que parece seguro es que Eduardo Arcos Puig nació en Nueva York, de padres mallorquines. La fecha más probable es 1883. Revisando las columnas de sociedad de los periódicos argentinos y españoles de la década de 1910 se le descubre como piloto y millonario viajero que, en 1916, cumpliría 33 años. Y esa parece su edad en la fotografía policial de junio de aquel año, aunque declarara haber nacido en 1891. Además, sus primeros robos en París datan de 1905 y es difícil de creer que un muchacho de solo 14 años pudiera ser el autor. Robos al descuido, quizás; robos de cajas fuertes en hoteles de lujo, imposible.

Su época dorada fue de 1907 a 1916. Vivió en Buenos Aires como piloto, fue escritor en La Habana, noble español en Nueva York, escultor en Italia y millonario norteamericano en Madrid, Barcelona, París, Londres y Berlín. Se ganó el sobrenombre de Rey de los ladrones e inspiró la figura literaria de Fantômas, uno de los mitos de la novela criminal de la primera mitad del siglo XX.

Seductor incansable, se unió sentimentalmente con una joven argentina de origen italiano llamada Leonor Fioravanti Benigni. Tuvieron un hijo en agosto de 1915. Leonor era una mujer muy atractiva según los cánones de la época: rubia, alta, curvilínea y con una conversación ingeniosa e inteligente. La media naranja perfecta para un tipo de mundo como Eddy.

¿Colaboró Leonor en los robos? No lo sabemos. La policía no encontró en su equipaje una malla negra de seda para mujer. Eddy solía enfundarse en una cuando actuaba y se cubría con una capucha que solo dejaba al descubierto los ojos.

Pero, ¿cómo trabajaba Fantômas? ¿Por qué cayó en Madrid? ¿Qué hay de la ganzúa mágica capaz de abrir cualquier puerta que le incautó la policía? Atentos a próximas entradas.

4 comentarios:

Igor Fioravanti dijo...

Hola, José Luis. Me llamo Eduardo Igor Fioravanti, sobrino de Eduardo Fioravanti, Bisnieto de Leonor y Eduardo Arcos. Si algún día materializas la historia en un guión,me encataría que cosiderases nuestra colaboración. Sor realizador de publi, he dirigido y escrito un largo y la bisabuela es mi debilidad. http://web.me.com/incongruence/igor_fioravanti por si quieres ver lo que hago. Gracias por rescatar del olvido a mi bisabuelo.

José Luis Ibáñez dijo...

Gracias, Igor. Ponte en contacto conmigo a través del correo que aparece en la parte superior. Rescatar a Eddy es de las cosas más divertidas y apasionantes que me ha pasado mientras escribía.

Anónimo dijo...

divinooo pero no me sirvio de nada para hacer la tareaa..

Anónimo dijo...

L'any 2009 va sortir "También mueren ángeles en primavera". Estic esperant amb ganes la propera novel·la del detectiu Ferrer. Sortirà algun dia?

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